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En tu opinión, ¿Desde dónde partirá una verdadera promoción del teatro peruano?
 

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foto17.jpgRecuerdo que cuando ingresé a la recién formada y entonces denominada Universidad Nacional de Tacna, el entusiasmo de vernos universitarios y el ansia de querer hacerlo todo, nos llevó junto a un grupo de amigos, a editar una revista cultural que recogiera las inquietudes de todo el estudiantado.

Preocupados por rescatar los aspectos rezagados de nuestra cultura, pensamos que la revista debería llevar un nombre que la identificara como profundamente peruana y nada más apropiado que el quechua.

Así que, fuimos a la biblioteca y buscamos en el diccionario quechua - español y nos decidimos por la palabra RAYKU, que significa causa, porque en ese momento, creímos erróneamente que se refería a una causa como por ejemplo aquella que origina un ideal.

Ayudados por bienestar estudiantil con algún material y luego de sólo un par de números que vieron la luz, vino el quiebre financiero motivado por las escasas ventas y la edición quedó trunca.

El tiempo trajo consigo nuevas inquietudes, nuevos amigos y también, la posibilidad de continuar aquella tarea difusora de cultura, y así, el 16 de mayo de 1986, entre el bullicio nativo de las calles céntricas de la ciudad, formamos un grupo de teatro.

Entonces, decidimos llamarnos Rayku Teatro y establecer como finalidad de nuestro trabajo, el de consolidar el teatro provinciano como base del teatro peruano.

Para ello, fue necesario ir a la búsqueda de un lenguaje alterno en la forma para contar la historia y lograr una exitosa convocatoria de público que es la otra mitad de nuestra existencia y paralelamente, ir gestando nuestra identidad teatral pero a partir de nuestra propia experiencia sobre el escenario, de tal forma de no acabar convirtiéndonos en una copia.

Es en esa búsqueda que definimos tres objetivos: la investigación de la creación del texto, la indagación de la propuesta escénica y la experimentación actoral. Así queda definida entonces, una primera característica de nuestro trabajo.

Como una respuesta a la política de la ausencia, sobre la que tenemos la convicción de su efímera existencia, concebimos nuestro trabajo para espacios abiertos tales como patios de colegios, lozas deportivas y plazas; razón por la cual intencionalmente y para dar cabida sólo al actor como tal, nuestro trabajo carece de escenografía, luminotecnia, efectos de sonido, vestuario y utilería paquidérmica, pero se reafirma en lo magnánime de la expresión actoral y la naturaleza del grupo en nuestra visión urbana, costeña y provinciana para el trato de la historia.

Ésta es entonces, una segunda característica de nuestro trabajo.
Veinte años sin subvenciones de ninguna parte ni apoyo de ninguna clase, es decir,  verdaderamente independientes.

Trabajar sólo en teatro, aún es difícil en nuestro país, por continuar postergándose la promulgación de una política cultural y la ley del teatro en particular, instrumentos legales que permitirían a los teatreros de una vez por todas, vivir de su propia actividad, pese a ello, pero no sin antes imbuirnos de una fuerte dosis de ingenio, al teatro le dedicamos todo nuestro tiempo, energía e imaginación, es parte inherente de nuestra vida porque elegimos como quehacer cotidiano, el ser teatreros, cobijando furtivamente la esperanza que algún día en el Perú, el teatro llegue a ser la milésima parte de importante de lo que hoy es el fútbol.

Una vez, subí a un ómnibus de esos que dan vueltas y vueltas por la ciudad.
Allí entre apretujones y pisotones, encontré a una compañera con quién hace mucho tiempo ensayamos alguna propuesta teatral.

Le pregunté si seguía haciendo teatro, me respondió que había tenido que dejarlo por sus estudios en la universidad. Luego pensé "¿cómo puede alguien dejar el teatro por la universidad?", sólo entonces, encontré la libertad de espíritu y la tranquilidad que te otorga el saber quién eres, para hacer mías también, las palabras que alguien pronunció en el I Taller Nacional de Formación Teatral del Motin: "…para nosotros, el teatro no es un trabajito, un hobby ni un pasatiempo, para nosotros, el teatro es… nuestra vida"

 
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